He oído varias veces ya esta idea, y me parece interesante a la par que obvia. Supongamos que dos vendedores hacen una apuesta: el que consiga vender más unidades de un producto hasta una determinada fecha ganará una cena pagada por el otro apostante. El primero de ellos confía plenamente en que ganará la apuesta, ya que suele conseguir hacer una venta al 90% de potenciales clientes con los que se entrevista. Por su parte, el segundo vendedor es menos habilidoso y tan solo consigue completar una venta el 60% de las veces que lo intenta.
A pesar de todo, el segundo vendedor ganó la apuesta. ¿Por qué? Muy fácil: mientras que el primer vendedor solo entrevistó a 10 personas (por lo que hizo 9 ventas), el segundo entrevistó a 20 (por lo que consiguió 12). Es decir, el segundo vendedor suplió su desventaja entrevistando a un mayor número de personas, mientras que el primero se confió debido a su gran promedio.
Esta historia está especialmente dirigida a alguien que esté metido en el mundo empresarial (cuanto mayor sea el número de personas al que llegue tu producto, más ventas tendrá). Es, por ejemplo, por lo que sigue funcionando el spam o correo electrónico no deseado. Todos sabemos que no debemos comprar nada de lo que nos llega en esos correos; pero esos correos llegan a tantos millones de personas, que solo con que un 0.5% de ellas lo compren el vendedor ganará mucho dinero.
Yo personalmente creo que también es aplicable a otros ámbitos. Al creativo (cuantas más ideas te esfuerces en tener, más buenas ideas tendrás), al deportivo, etc. Tu promedio será siempre el mismo, o será muy difícil de mejorar; pero sin embargo podrás incrementar tu número final de éxitos simplemente probando más veces. ¡Simple!
lunes, agosto 17, 2009
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