domingo, noviembre 01, 2009

Nuevo reto de 30 días: hábito 4 de Zen to done (hacer)

Como ya sabéis quienes seguís mi blog, durante este último año he empezado a adoptar la metodología Zen To Done de organización personal. Como he explicado varias veces, esta metodología se basa en la adopción de un conjunto de hábitos, de manera incremental, con el objetivo final de llevar una vida más organizada y más productiva. Hasta el momento he adoptado con éxito los tres primeros hábitos (recolectar, procesar y planificar); los he adoptado tan bien, que ya forman parte de mi vida diaria y realmente no concibo mi forma de ver las cosas sin ellos.

Los resultados han sido espectaculares, y eso que quedan muchos hábitos todavía pendientes. Solo tengo que recordar cómo era mi vida antes: me despertaba tarde, iba corriendo con el coche a la universidad, me agobiaba porque no encontraba aparcamiento, empezaba a trabajar relativamente tarde, desperdiciaba mucho tiempo con distracciones en Internet, no avanzaba en mi objetivo más importante (la tesis) porque siempre había cosas más urgentes que hacer y no sabía decir que no a según qué cosas, y al final me iba a casa después de 10, 11 ó 12 horas en el despacho, con la sensación de no haber avanzado nada, agobiado, y prácticamente sólo con tiempo necesario cenar e irme a la cama.

Como decía, los resultados están siendo espectaculares, gracias a los hábitos que he ido adquiriendo durante estos últimos meses. Me levanto a las 6:30 sin ningún esfuerzo (de hecho, no me gusta levantarme más tarde, al menos entre semana). Llego relajadamente a la universidad en bicicleta, sin los agobios el coche, sin gastar gasolina, y consigo ponerme a trabajar entre las 7:30 y las 7:50. Conforme me siento en el despacho comienzo a completar tareas, mis tareas más importantes del día, estando como mínimo una de ellas (muchas veces más) relacionadas con la tesis, y llevo una jornada relajada, planificada y bajo control hasta que me voy a casa, normalmente no más tarde de las 17:30 (excepto los días que tengo clase hasta más tarde, que son pocos), con la satisfacción de haber avanzado como todos los días hacia mis objetivos y la sensación de que he hecho bien mi trabajo. Por supuesto, tengo mucho más tiempo libre por las tardes, lo cual ayuda también bastante a relajarme. Desde luego el panorama es completamente diferente. Es que ni siquiera sé cómo he podido aguantar tantos años de stress. No concibo ahora mi jornada laboral de otra forma.

Así pues, toca hoy empezar un nuevo reto de 30 días, en el que intentaré adquirir el hábito 4 de Zen To Done, que según el propio autor es el reto más importante: el reto de hacer:
Durante 30 días, no trabajaré en más de una tarea a la vez, eliminaré todas las posibles fuentes de distracción mientras esté realizando una tarea, controlaré mis impulsos de distraerme, y gestionaré mejor mis interrupciones.

Básicamente éstos serán los pasos que seguiré:
  1. Elegiré una tarea (primero mis tareas más importantes del día, a continuación otras) y me centraré exclusivamente en ella, evitando trabajar en más de una tarea a la vez.

  2. Eliminaré todas las distracciones: cerraré el programa de correo electrónico, la mensajería instantánea, cualquier navegador abierto que no tenga nada que ver con lo que voy a hacer y le quitaré el volumen y la vibración a mi teléfono móvil. No puedo directamente desconectarme de Internet, porque lo necesito para trabajar, así que tendré que prestarle mucha atención al siguiente punto.

  3. Si siento la necesidad de consultar el correo o mirar Internet, me detendré, respiraré hondo, y volveré a centrarme en lo que estaba haciendo.

  4. No estableceré un temporizador para tareas largas. Me centraré tanto tiempo en la tarea actual como pueda, intentando que sea un mínimo de una hora. Ya sabemos que la concentración decae con el tiempo.

  5. Cuando sea interrumpido, anotaré lo que se me pide y lo meteré en la bandeja de entrada. En el caso en el que la interrupción sea inevitable (algo habitual en mi trabajo) anotaré en un papel por dónde iba en mi tarea actual para poder retomarla inmediatamente después.

  6. Cuando termine una tarea me recompensaré con 10 minutos de fuentes RSS, correo, etc. Nunca más de 10 minutos.

  7. De vez en cuando me estiraré, respiraré hondo, y saldré un momento del despacho.

No suelo tener problemas de motivación, así que no creo que sea necesario seguir ninguna de las indicaciones del manual Zen To Done a este respecto para este hábito en concreto. Sin embargo, hay una que sí creo que es muy útil, y que voy a intentar seguir:
  • Cuando esté haciendo una tarea, pensaré cuáles van a ser los beneficios que me reportarán dicha tarea. ¿Me ayudará a ganar algo más de dinero? ¿Me hará avanzar hacia mi tesis? Creo que esto puede ayudar a eliminar cualquier pensamiento negativo, evitando el desánimo y recordándote por qué estás haciendo algo.

Y eso es todo. Empiezo mañana mismo y continuaré durante 30 días. Ya hablaré de los resultados.